Arquitecto japonés Arata Isozaki gana el Pritzker 2019

El arquitecto, urbanista y teórico japonés Arata Isozaki, de 87 años, ha sido galardonado con el Premio Pritzker 2019 por una obra “que supera el marco de la arquitectura para plantear cuestiones que trascienden eras y fronteras”, según el fallo del jurado, anunciado el 5 de marzo en Chicago.

Considerado un visionario por sus colegas, Isozaki siempre se ha enfrentado a su labor como arquitecto con un “profundo compromiso con el arte del espacio” y con una “precisión y destreza” demostradas en “las técnicas de construcción, en la interpretación de la ubicación y el contexto y en la intencionalidad de los detalles”, señala el fallo.

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“Posee un profundo conocimiento de la teoría y la historia de la arquitectura y abraza la vanguardia. No se limita a replicar el ‘statu quo’, sino que su búsqueda del significado de la arquitectura se refleja en sus edificios, que desafían categorizaciones estilísticas, están en constante evolución y tienen siempre frescura en su enfoque”, agrega.

Nacido en Oita, en la isla de Kyushu (sur), en 1931, Isozaki empezó a destacar como arquitecto durante la reconstrucción de Japón tras la Segunda Guerra Mundial. Es un arquitecto versátil e influyente y desde sus primeros trabajos, en la década de los 70, se convirtió en el primer arquitecto japonés en forjar una “relación profunda y duradera entre Oriente y Occidente”, señaló el jurado, presidido por el juez del Tribunal Supremo de Estados Unidos Stephen Breyer.

Con más de cinco décadas de trabajo y un centenar de edificios construidos, la obra de Isozaki ha tenido un gran impacto en el mundo de la arquitectura, al que ha contribuido además con numerosas obras teóricas, exposiciones y conferencias. Algunas de sus obras más destacadas son la Biblioteca Central de Kitakyushu (1974) o el Museo de Arte Moderno de Gunma, inaugurado en 1974, una clara estructura cúbica que refleja su fascinación por el vacío y la cuadrícula.

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En Estados Unidos es conocido por el Museo de Arte Contemporáneo de Los Ángeles (1986) y la sede de Disney en Florida (1991), mientras que en Europa destaca el Palacio Sant Jordi, que diseñó para los Juegos Olímpicos de Barcelona de 1992 y el museo interactivo Domus de La Coruña.

En China ha realizado el CAFA (Museo de Arte de la Academia Central de Bellas Artes de Beijing), inaugurado en 2008, o el Centro Cultural de Shenzhen, de 2007. En los últimos años y pese a su avanzada edad ha demostrado “un extraordinario dinamismo” con obras como el Centro de Convenciones de Qatar (2011) o la espectacular sala de conciertos inflable Ark Nova, diseñada en 2013 junto al artista indio Anish Kapoor, para regiones de Japón afectadas por el tsunami de 2011.

Una de sus últimas obras es la Torre Allianz, que abrió sus puertas en Milán en 2018. Toda una serie de edificios que hacen de él una de las figuras más influyentes de la arquitectura mundial contemporánea por su constante experimentación, sin miedo a los cambios y a las nuevas ideas.

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