Financiamiento verde abre oportunidades para construir proyectos más eficientes y resilientes
• Al cierre de 2025, la cartera verde de Banco Promerica verde alcanzó el 21% y atendió a 1.133 clientes. Su acreditación ante el Fondo Verde para el Clima permitirá canalizar recursos hacia iniciativas que incluyen vivienda resiliente y transformación energética

Reducir el consumo de energía y agua, y preparar una edificación para enfrentar condiciones climáticas cambiantes, requiere tomar decisiones desde el diseño. Para los desarrolladores inmobiliarios, llevar esas decisiones a la obra supone combinar soluciones técnicas, criterios ambientales verificables y acceso a financiamiento.
Banco Promerica Costa Rica acompaña a los desarrolladores con los que trabaja para que sus proyectos incorporen prácticas sostenibles y avancen hacia certificaciones reconocidas internacionalmente. Entre ellas se encuentran EDGE y LEED, que permiten integrar y acreditar criterios de sostenibilidad desde el diseño y la construcción, y fortalecer el desempeño ambiental de las edificaciones.
En su Informe de Sostenibilidad 2025, el Banco reportó que su cartera verde llegó al 21% y atendió a 1.133 clientes. El sector inmobiliario representa el 40% de esa cartera. Entre las inversiones financiadas figuran equipos fotovoltaicos y sistemas de eficiencia energética, soluciones que también pueden incorporarse en desarrollos inmobiliarios para alcanzar estas certificaciones. La cartera abarca distintos sectores, por lo que esas cifras no corresponden exclusivamente a la construcción.
En el segmento residencial, la certificación EDGE es la más utilizada; esta establece como referencia ahorros mínimos del 20% en energía, agua y energía incorporada en los materiales. Para proyectos de oficinas y otros desarrollos inmobiliarios es más habitual la certificación LEED; además, puede tener relevancia comercial: algunas empresas multinacionales buscan instalar sus operaciones en inmuebles que cumplan estándares internacionales de sostenibilidad, de acuerdo con sus políticas corporativas.
El banco cuenta, además, con un programa de bonos sostenibles por US$50 millones, de los cuales había emitido US$49,7 millones desde 2021. Estos recursos se han destinado a créditos para pymes costarricenses, incluidas las lideradas por mujeres, y a proyectos verdes. El programa representa otra vía para movilizar capital hacia inversiones sostenibles. “Diseñar la banca que viene significa preguntarnos qué necesitarán las personas y las empresas para prosperar, y cómo debemos acompañarlas desde ahora. Cada decisión de financiamiento es una oportunidad para impulsar esa transformación y contribuir a que el crecimiento de hoy genere oportunidades para las próximas generaciones”, señaló Ernesto Leal, CEO de Banco Promerica Costa Rica.
El acompañamiento al sector inmobiliario también contempla la etapa de comercialización. Banco Promerica ofrece al comprador final un producto que permite fijar las condiciones de tasa por ocho años. Esta opción busca facilitar la adquisición de vivienda y contribuir a que los desarrolladores coloquen sus unidades con mayor agilidad.
Bajo el concepto “Sostenibilidad para la innovación”, el Banco vincula así las decisiones ambientales de un proyecto con las herramientas financieras necesarias para desarrollarlo y llevarlo al mercado. El objetivo es que la eficiencia y la resiliencia formen parte de proyectos viables para las empresas y atractivos para quienes los ocuparán.
“La sostenibilidad para la innovación empieza por comprender lo que un cliente necesita para avanzar y permanecer. Puede ser una inversión para aprovechar mejor la energía o financiamiento para transformar su operación. Nuestro papel es conectar esas necesidades con soluciones que fortalezcan su negocio y generen valor en el tiempo”, explicó Michelle Espinach, gerente de Banca Sostenible de Banco Promerica Costa Rica.
Una posibilidad adicional se abre con la acreditación de Banco Promerica Costa Rica ante el Fondo Verde para el Clima. La entidad es el primer banco comercial de América Latina acreditado por ese organismo, lo que le permitirá canalizar recursos hacia proyectos climáticos, entre ellos iniciativas de vivienda resiliente y transformación energética. Identificar qué proyectos pueden considerarse sostenibles también exige criterios claros.
En 2025, la Superintendencia General de Entidades Financieras (SUGEF) seleccionó a Banco Promerica como piloto de la Taxonomía de Finanzas Sostenibles de Costa Rica. Esta herramienta busca aplicar criterios comunes para reconocer actividades sostenibles, un aspecto relevante para desarrolladores que necesitan documentar las características ambientales de sus proyectos ante posibles financiadores y como elemento diferenciador.
Para el sector construcción, integrar eficiencia y resiliencia implica atender el ciclo completo del proyecto: definir sus características desde el diseño, acreditar su desempeño mediante estándares reconocidos y contar con soluciones financieras tanto para el desarrollo como para el comprador final. El informe cubre del 1 de enero al 31 de diciembre de 2025 y fue elaborado según los estándares GRI y lineamientos SASB para el sector financiero. Está disponible en este enlace.




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