Un proyecto vial de US$200 millones redefine la conexión norte de El Salvador
- Luisa Velásquez
- hace 1 día
- 2 Min. de lectura
El país centroamericano impulsa un proyecto vial de gran escala que transformará la movilidad en la zona norte del país y reforzará la conectividad regional.

La iniciativa, que acaba de abrir un proceso de licitación internacional, contempla la construcción de nuevos tramos carreteros, puentes y viaductos como parte del “Bypass de Apopa y Puente Atirantado”. Una agencia española participa en el diseño técnico y ya presentó una propuesta para un puente atirantado que será uno de los elementos más visibles de la obra.
Inversión y cronograma
El ministro de Obras Públicas y Transporte, Romeo Rodríguez, informó que la construcción requerirá 200 millones de dólares, financiados por el Banco Mundial, y que la primera etapa se ejecutará a partir de la licitación prevista entre diciembre de 2025 y enero de 2026.
Un documento de supervisión del Banco Mundial amplía las estimaciones: el costo total del Bypass de Apopa podría ubicarse entre US$210 millones y US$220 millones.
Qué incluye el proyecto
El diseño del Bypass estuvo a cargo de Ingenyarse, que integró en la propuesta doce obras de paso para facilitar las incorporaciones y conexiones con otras rutas. También se planteó un puente de alrededor de 290 metros sobre el río Las Cañas.
El componente más destacado será el puente atirantado, diseñado por la empresa española Vielca. La estructura tendrá 320 metros, más un tramo adicional convencional de 80 metros, para un total de 400 metros. Este puente estará ubicado en el municipio de Ciudad Delgado, entre las carreteras SAL38E y CA04N, donde también se iniciará el trazo del bypass.
En conjunto, el proyecto contempla:
Bypass de 4 carriles, con una extensión de 4.8 kilómetros.
Puente atirantado de 320 m + 80 m, para una longitud total de 400 m.
Puente convencional de 290 m sobre el río Las Cañas.
Intercambiador tipo trébol.
Impactos sociales y territoriales
El Banco Mundial anticipa cambios en el uso del suelo y en el valor de la tierra, por lo que recomienda desarrollar un plan de ordenamiento territorial que acompañe la obra. También se prevén intervenciones en seguridad vial, resiliencia climática y mejoras para el transporte público y no motorizado.

Como parte del proceso, el Ministerio de Obras Públicas elaboró un plan de reasentamiento involuntario. De acuerdo con La Prensa Gráfica, se identificaron 238 familias (628 personas) que deberán ser reubicadas. El estudio detalla que 81 viviendas serán afectadas directamente por el trazo y que algunas zonas productivas también estarán dentro del área de intervención.
El plan contempla compensaciones económicas o reubicación en sectores cercanos, con una inversión estimada de US$13.8 millones, que incluye la adquisición de terrenos para urbanización.
Más allá de su impacto local, la obra se integra a los proyectos del corredor interoceánico, lo que permitirá mejorar la comunicación con Honduras y fortalecer la actividad económica en la región, según detalla el Plan Maestro Regional.
