Ciudades post pandemia

Por Raquel Sánchez, Architect

Algunos podrían pensar que las ciudades están siendo abandonadas debido a los altos costos de alquileres en época de crisis económica. Según el New York Times las personas se están mudando hacia los suburbios. No obstante, el estudio de Mercados Urbanos y Suburbanos Zillow 2020 indica que no hay un éxodo urbano; los precios de las casas se mantienen, la velocidad de las ventas residenciales también, los avalúos muestran que tanto en ciudad como en suburbios los precios han estado estables.

Tal parece que la causa de las mudanzas urbanas en época de pandemia es producto de una amalgama de tres factores: la alta demanda en comparación a la oferta en casas en zonas suburbanas; las bajas tasas de interés actuales y las ofertas digitales en las ciudades emergentes.

Esta situación puede liberar la saturación de servicios básicos en las grandes ciudades, más no en las ciudades emergentes o suburbios. Las ciudades emergentes carecen de infraestructura urbana de soporte necesario para satisfacer la nueva densidad poblacional. No obstante, posee redes de comunicación relativamente eficientes.

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El 2020 es el primer año donde no se reporta una mejora en los indicadores de calidad de vida, por parte de las Naciones Unidas. De hecho, temas como salud pública y accesible para todos, reducción de la pobreza, eliminación de la hambruna, igualdad de condiciones de acceso en el campo educativo, acceso a la vivienda digna, al agua potable, entre otros; han tenido un descenso en sus respectivos índices de medición.

Si bien, la pandemia ha sido una catástrofe en sí misma; están ocurriendo muchas más catástrofes derivadas e independientes de ella. Según la Fundación Gates, respecto del Índice de Desarrollo Humano indica “hemos retrocedido 25 años en estas 25 semanas de pandemia”. Sin embargo, las tecnologías de comunicación siguen siendo una oportunidad de desarrollo.

El reto más grande, ahora parece no ser el sanitario; sino más bien, centrarse en volver temporales las regresiones del desarrollo que hemos tenido en las ciudades. A nivel global, se está considerando que la sobrevivencia de las ciudades post pandemia no se basa en reiniciar aquellas actividades que se han detenido, sino más bien en reajustarlas.

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Reajustar en vez de reiniciar

Se evidencia entonces una enorme oportunidad de mejora de nuestras ciudades emergentes. Según el periódico El País, en el barrio del futuro, el 80% de las necesidades básicas se solventarán a una distancia de 15 minutos a pie o en bicicleta. Los problemas existentes de movilidad en las ciudades y las nuevas exigencias dibujan los nuevos paradigmas donde el carro deja de ser el centro del universo, ya que las áreas de vivienda se desean con servicios cercanos, tránsito mínimo y servicios a domicilio eficientes y seguros por medio de comercio electrónico.

La apuesta sería un modelo de ciudad policéntrica donde se mezclan varias buenas prácticas de planificación urbana con las tecnologías de información y comunicación en pro de mejorar la calidad de vida.

La pandemia ha demostrado la falta de espacios de ocio, áreas verdes y áreas libres de carros en las ciudades actuales; es decir, espacios de recreación, liberación de estrés y conexión con el medio ambiente. Las nuevas ciudades podrán considerar el minimizar el uso del vehículo privado, incentivar el transporte público, construir más áreas verdes y parques; y cooperar con el proceso logístico de entregas a domicilio y teletrabajo.

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La ciudad de Barcelona ha dado pasos en esta dirección por medio de los mega bloques, donde se unen varias cuadras mediante la peatonización de las calles interiores, permitiendo la vida urbana y mejorando el comercio local. Otras ciudades han implementado el concepto de “microhub” donde se utiliza un almacén como centro de acopio de mercancías a entregar a pie o en bicicleta en áreas de vivienda. Los microhubs evitan el ingreso de vehículos pesados en determinadas áreas de la ciudad (como las calles internas de los mega bloques). En Costa Rica ya se creó un marco legal para el teletrabajo gubernamental que será utilizado después de la pandemia, lo que reduce notoriamente el uso del vehículo privado.

El informe “Street Smart: Putting the citizen at the center of Smart City initiatives” realizado por el Instituto de Investigación de Capgemini muestra que el 40% de los encuestados indicó que podría abandonar su lugar de residencia a causa de problemas diversos, entre los que se incluyen las “frustraciones digitales”. Se infiere que las ciudades (o zonas de ciudades) con mala señal de internet o telefonía móvil, serán lugares con desarrollos tardíos, bajas densidades poblacionales y no atractivas para la inversión económica.

Todo parece indicar que los efectos de la pandemia han acelerado la entrada de la era digital en las ciudades. No es un panorama sombrío, sino que es un claro paso evolutivo en la historia de las urbes que abre una sombrilla de posibilidades de mejora.

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