La ciudad del futuro toma forma en Japón, así es Woven City, el ecosistema urbano de Toyota
- Manuel Robles Quintero
- hace 4 horas
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Un laboratorio urbano conectado por hidrógeno donde Japón y Toyota exploran cómo viviremos, nos moveremos y nos relacionaremos con la tecnología en las próximas décadas.

A los pies del icónico Monte Fuji, Japón se prepara para abrir uno de los experimentos urbanos más ambiciosos del planeta. En un contexto global donde la sostenibilidad, la digitalización y la movilidad inteligente marcan el rumbo de las ciudades, Toyota avanza con Woven City, un ecosistema real diseñado para probar tecnologías que definirán el futuro de la vida urbana.
El proyecto, que abarca 70 hectáreas, busca integrar en un solo espacio soluciones de energía limpia, sistemas autónomos, inteligencia artificial, robótica y modelos avanzados de movilidad personal. La intención es recrear una ciudad en miniatura —controlada, sostenible y altamente conectada— donde personas, edificios y vehículos interactúen en armonía, impulsados principalmente por energía solar y por pilas de combustible de hidrógeno.

Toyota Motor Corporation anunció la finalización de la Fase 1, una etapa que ya obtuvo certificaciones ambientales como LEED Platinum gracias a su enfoque en el diseño sostenible y el bienestar de sus habitantes. Las fases siguientes seguirán ampliando la infraestructura, mientras la compañía prepara un programa de aceleración para atraer startups, universidades e investigadores de todo el mundo.
El diseño urbano lleva la firma del reconocido arquitecto danés Bjarke Ingels, creador de proyectos emblemáticos como la sede de Google en Mountain View y la Lego House en Dinamarca. Su visión apuesta por una ciudad entrelazada, de ahí el nombre Woven City, donde la movilidad autónoma, conectada y libre de emisiones pueda ser probada en condiciones reales.
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En esta urbe del futuro, los edificios están construidos mayoritariamente en madera para reducir la huella de carbono y cuentan con paneles fotovoltaicos integrados. Las viviendas incorporarán inteligencia artificial y robótica para asistir a los residentes en tareas cotidianas, gestionar energía y hasta monitorear la salud, acercando al presente los hogares inteligentes que hace unos años parecían ciencia ficción.

La movilidad será otro eje clave. Los ciudadanos podrán utilizar vehículos autónomos y sin emisiones, mientras las calles se organizarán en tres tipos de vías: rápidas, mixtas y exclusivamente peatonales. Todas ellas estarán entrelazadas para validar la capacidad de adaptación y seguridad de los vehículos autónomos en entornos dinámicos. Asimismo, los parques de barrio, la plaza central y los espacios comunes han sido diseñados para mantener la interacción humana como elemento central.
En una primera etapa, solo 100 residentes —empleados de Toyota, familias, parejas jubiladas, comerciantes, científicos y representantes del sector— habitarán la ciudad. Conocidos como Weavers, colaborarán directamente con los desarrolladores en un entorno de co-creación para impulsar soluciones en movilidad, energía, información y bienes. A medida que el proyecto avance, la población crecerá hasta alcanzar las 2.000 personas.
Woven City aspira a convertirse en un laboratorio vivo donde se evalúe cómo conviven la sostenibilidad, la tecnología y la vida comunitaria. Para Toyota, será una plataforma para acelerar innovaciones que más adelante podrían integrarse en ciudades de todo el mundo. Para Japón, representa una apuesta concreta por imaginar —y construir— la próxima generación de entornos urbanos.
