Materiales y tecnología que marcarán la nueva competencia en la construcción
- Maria Calero
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La creciente escasez de mano de obra calificada y el incremento en los costos de los materiales, así como la urgencia de adoptar tecnologías que permitan mantener la productividad y rentabilidad, marcarán la competitividad de las empresas en la región.

Por: María Calero, maria.calero@connectab2b.com
El auge en sectores clave, como la infraestructura digital y las energías renovables, ofrece claras oportunidades de crecimiento. Sin embargo, la industria de la construcción aún enfrenta incertidumbre geopolítica y económica, que seguirá perturbando las cadenas de suministro y aumentando los precios. Los hallazgos se recogen en " Construir un futuro resiliente: Adaptarse a la incertidumbre en 2025 ", un informe publicado por Currie & Brown, en el cual señala que a nivel mundial se prevé que los costos de construcción globales aumenten hasta un 7% durante todo el año.
Según dicho informe, los costos aumentan en todas las regiones y en la mayoría de los mercados, impulsados por un conjunto compartido de factores, siendo uno de los principales la incertidumbre económica. “A pesar de la estabilización de la inflación y de los tipos de interés, el creciente proteccionismo, la volatilidad política y los conflictos en diversas partes del mundo plantean un panorama inestable e impredecible. Estos factores seguirán presionando el coste y el suministro de materiales y mano de obra”, indica el documento.
En cambio el mercado de materiales de construcción en Guatemala está experimentando una transformación significativa, impulsada por factores como el crecimiento urbano, los proyectos de infraestructura y el auge del sector inmobiliario. En 2024, este mercado alcanzó un valor de US$ 61,18 millones, y según la empresa Informes de Expertos (IDE), se espera que registre una tasa de crecimiento anual compuesta (CAGR) de 6,60% entre 2025 y 2034. Este comportamiento positivo refleja el dinamismo del sector de la construcción en el país, que continúa expandiéndose a pesar de los desafíos económicos globales.
El mercado guatemalteco de materiales de construcción incluye productos como cemento, concreto, acero, bloques, ladrillos, maderas, agregados y materiales de acabado como pinturas, yesos y cerámicas. Su evolución está directamente relacionada con el desarrollo de obras residenciales, comerciales y de infraestructura pública. Por ejemplo, los datos del Instituto Nacional de Estadística de Guatemala, mostraron que en febrero de los 89 productos monitoreados, 27 registraron alza, 26 bajaron y 36 se mantuvieron sin cambios.
En enero de 2024, la tendencia fue similar, aunque con más productos en descenso. La fluctuación continúa marcando el pulso del sector, donde el seguimiento constante de precios se vuelve un ejercicio esencial para quienes ejecutan proyectos de construcción en el país.
“Entre los factores clave que impulsan la demanda de estos materiales en Guatemala se encuentran el aumento de la población urbana y la demanda de viviendas, proyectos de infraestructura nacional, como carreteras, hospitales, escuelas y viviendas sociales, inversión extranjera en zonas francas e instalaciones industriales y crecimiento del turismo, que incentiva la construcción de hoteles y complejos turísticos”, afirma en una publicación Informes de Expertos.

Por otro lado, de acuerdo con la información de los índices de precios de la construcción que elabora el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC), en general los precios de los materiales de construcción se han mantenido estables en Costa Rica. Desde inicios del 2025, pocos materiales han tenido tendencia al incremento, por ejemplo, los relacionados con madera y basados en PVC. “Algunos productos incluso han tendido hacia la baja, principalmente insumos metálicos. Asimismo, los Índices de Precios de edificaciones y de vivienda social también han permanecido estables”, explica Randall Murillo, director ejecutivo de la Cámara Costarricense de la Construcción.
Murillo enfatizó que las variaciones de precios hacia el alza en algunos insumos de la construcción han sido influenciadas por temas de regulación en cuanto al uso de madera y elementos que afectan los precios de los materiales basados en el petróleo, como las tuberías de PVC, asimismo por disrupciones en las cadenas internacionales de abastecimientos.
Cadenas de suministros locales
En Panamá, el sector construcción cerrará este 2025 con un comportamiento muy similar al del año anterior, lo que confirma un escenario de estancamiento. Según el presidente de la Cámara Panameña de la Construcción (Capac), Alejandro Ferrer Solís, aunque la economía del país mantiene un ritmo de crecimiento cercano a 4% del PIB, la actividad constructora no logró acompañar esa dinámica, debido a una combinación de paralizaciones de obras residenciales, ajustes operativos en las empresas y retrasos administrativos, especialmente durante la primera mitad del año, cuando aún no se definía el futuro de la reforma a la Ley de Interés Preferencial. Pero dado que las cadenas de suministro globales siguen siendo sensibles a factores geopolíticos y climáticos, la industria de la construcción en Panamá busca fuentes locales y materiales alternativos para mantener la consistencia y controlar costos.
A principios del 2025, empresas a nivel nacional e internacional anticiparon interrupciones en las cadenas logísticas, lo cual motivó compras anticipadas de productos para la construcción. Este comportamiento también fue motivado por las condiciones de la infraestructura local, principalmente puertos, lo cual además de incentivar las compras anticipadas se ha identificado el uso de rutas alternativas.
Por ejemplo, el acero, el aluminio y la madera han experimentado restricciones en su producción y distribución debido a la escasez de materias primas, las regulaciones ambientales más rigurosas y las interrupciones logísticas globales. Estas limitaciones han provocado un aumento significativo en los costes y han obligado a las empresas a buscar alternativas más accesibles y sostenibles. Asimismo, la fabricación de cemento y acero requiere un alto consumo energético, y el aumento en los precios del gas y la electricidad impacta de forma directa a estos materiales. Como resultado, numerosas empresas están buscando alternativas más eficientes y sostenibles para reducir su dependencia de estos insumos.
Eficiencia y sostenibilidad
En un futuro, la conciencia ambiental y las nuevas regulaciones están promoviendo el uso de materiales ecológicos y tecnologías de construcción sostenible. La demanda de productos como bloques ecológicos, maderas certificadas, pinturas no tóxicas y soluciones de eficiencia energética está en aumento. Asimismo, las empresas están adoptando materiales más livianos, resistentes y duraderos, como paneles prefabricados, concreto reforzado con fibras y productos aislantes de nueva generación, que permiten una construcción más rápida y económica.
“Se espera que el uso de tecnologías como Building Information Modeling (BIM) y automatización de procesos constructivos incremente la demanda de materiales técnicos y personalizados. La creciente integración de Guatemala en cadenas logísticas regionales y tratados comerciales con Estados Unidos y Centroamérica aumentará la disponibilidad de insumos y fomentará la competencia.”, afirma Informe de Expertos.
De acuerdo a Murillo, los principales elementos de cambio se vislumbran en dos áreas, siendo la primera la política comercial estadounidense y el ajuste de los productores internacionales de materias primas ante ese comportamiento. La segunda, en Costa Rica, gira en torno a la toma de posesión de nuevas autoridades gubernamentales a partir de mayo de 2026 .
En cuanto a tecnologías la industrialización de la construcción avanza con el uso de sistemas prefabricados y soluciones modulares. Paralelamente, metodologías como BIM permiten optimizar el diseño, la planificación y el uso de materiales, generando procesos más precisos y sostenibles. Esto se complementa con el incremento en la utilización de productos con menor huella de carbono.
Alza de costos por mano de obra
El informe " Construir un futuro resiliente: Adaptarse a la incertidumbre en 2025 ", publicado por Currie & Brown indica que, la falta crónica de trabajadores calificados en la industria de la construcción a nivel mundial se ha intensificado en el 2025. Por lo que, es probable que esto aumente más el costo de la mano de obra, especialmente en sectores de alto crecimiento, como las energías renovables, la infraestructura de tecnología digital y la vivienda.
Alan Manuel, director ejecutivo del grupo Currie & Brown, comenta que “la inflación interanual de los costes se ha convertido en una realidad para la industria global de la construcción. Es evidente que este año no será diferente, con aumentos moderados en el horizonte. Pero el verdadero desafío es la incertidumbre, que se verá agravada por la continua volatilidad macroeconómica y geopolítica. Por lo tanto, la resiliencia será clave para la supervivencia y el éxito en 2025 y en adelante”.
En El Salvador, el precio de la mano de obra subió 4.5% a partir de inicios de este año. De acuerdo con el presidente de la Cámara Salvadoreña de la Construcción (CASALCO), José Antonio Velásquez, en el 2026 también se hará un ajuste igual. La construcción es uno de los sectores económicos donde se pagan mejores salarios, incluso más que en el sector comercio y de servicios. “Como tenemos una gran demanda obviamente también la mano de obra se incrementa porque hay mayor necesidad de mano de obra y nosotros tenemos que ver como la suplimos o cómo la proveemos”, afirmó.

El director de la CCC, explica que la formación técnica especializada y acorde con las necesidades de las empresas es una prioridad para garantizar la competitividad sectorial. Entre las estrategias para cerrar la brecha se pueden citar: fortalecer las alianzas entre academia y empresa; promover programas de capacitación dual y la certificación de competencias laborales. “Además de la actualización de las mallas curriculares tanto a nivel de educación técnica como profesional para incluir innovaciones tecnológicas, nuevos métodos constructivos y sostenibilidad”.
Por otro lado, el informe propone formas en que las organizaciones pueden actuar para prepararse mejor ante vientos contrarios inevitables y desconocidos y para aprovechar oportunidades futuras. La primera es que la industria debe adaptarse y ser flexible, adoptando un enfoque más abierto y colaborativo. Por ejemplo, la creación de redes de proveedores y contratos más diversos diversificará los riesgos y mitigará el impacto de la exposición a turbulencias económicas imprevistas.
Asimismo, adoptar medidas específicas en varios frentes ayudará a paliar la escasez actual de mano de obra cualificada. “Considerar cuidadosamente la disponibilidad de mano de obra en la fase de planificación de un nuevo proyecto e invertir en formación desde el principio contribuirá a garantizar una dotación adecuada durante todo el proyecto. Aprovechar a trabajadores con competencias transferibles de diferentes sectores, como la tecnología y la sanidad, ampliará la reserva de talento potencial”, indica el informe.
La industria debería utilizar datos más granulares para someter a pruebas de estrés nuevos proyectos y mejorar drásticamente la precisión del análisis de costos. Esto también permitirá a los propietarios de proyectos y a sus socios de construcción adaptarse rápidamente y proteger resultados críticos en términos de costos, tiempo y medio ambiente ante escenarios inesperados.
Alan Manuel, director ejecutivo del grupo Currie & Brown, concluye que “existe un claro potencial para la industria de la construcción. Pero para aprovechar al máximo las oportunidades, todas las partes deberán ser pragmáticas y colaborar. Una planificación cuidadosa será esencial para desarrollar la capacidad de absorber posibles impactos futuros”.




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