5 tendencias que transformarán la industria de la construcción en argentina
- Maria Calero
- hace 14 minutos
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Las empresas que hoy invierten en capacitación de personal, adoptan métodos modernos de construcción, implementan herramientas digitales, priorizan sostenibilidad y establecen sistemas robustos de cumplimiento normativo estarán mejor posicionadas para competir en una industria en transformación acelerada.

La industria de la construcción global enfrenta en 2026 un escenario de transformación acelerada. Según análisis de expertos internacionales, 5 tendencias principales definen el desempeño y la competitividad de las empresas constructoras: la persistente escasez de trabajadores calificados, la adopción de métodos modernos de construcción, la aceleración de la transformación digital, la intensificación de demandas de sostenibilidad ambiental y el endurecimiento de la regulación normativa. Para Argentina, estas tendencias no son lejanas: ya están impactando decisiones de inversión y estrategias constructivas.
1. La crisis de mano de obra: El desafío más urgente. La escasez de trabajadores calificados se posiciona como el desafío más inmediato para la industria constructora global. Esta falta de personal genera un efecto en cascada: aumentos salariales, retrasos en proyectos y mayores costos operativos. En Argentina, el problema es igualmente crítico. La industria local experimenta una escasez crónica de oficiales especializados, electricistas, plomeros y otros profesionales técnicos. Esta situación se agravó durante los últimos años, generando presiones inflacionarias en costos laborales y limitando la capacidad de ejecución de proyectos. Para contrarrestar este problema, empresas constructoras en todo el mundo están implementando estrategias de análisis de brechas de habilidades, programas intensivos de capacitación y ampliación de canales de reclutamiento que incluyen la incorporación de mujeres a roles históricamente masculinos.
El upskilling de empleados existentes para ocupar roles técnicos y especializados se ha convertido en una estrategia clave. Las empresas constructoras deben invertir en formación continua de sus equipos, transformándose en actores educativos además de constructores.
2. Métodos modernos de construcción: Reducción de tiempos y mano de obra. Frente a la escasez de personal, la industria global está acelerando la adopción de métodos modernos de construcción. La construcción modular, el diseño para manufactura y ensamblaje (DfMA) y otras técnicas de prefabricación fuera del sitio están ganando terreno entre grandes contratistas internacionales. Estos sistemas ofrecen ventajas comprobadas: reducción significativa de mano de obra requerida en sitio, cronogramas de ejecución más rápidos, mejor control de calidad en ambiente controlado de fábrica, y menor disrupción por condiciones climáticas adversas.
Recientemente el Indice INCOSE (mayo 2026) desarrollado por el Instituto de Construcción en Seco proporcionó datos cuantitativos que validan estas ventajas en el contexto de América Latina. El estudio comparó construcción húmeda tradicional con steel framing en tres prototipos de vivienda unifamiliar de 41, 58 y 115 metros cuadrados. Los resultados demuestran que el steel framing logra reducciones de plazo de obra de 28,77% en el prototipo de 41 m², 25,52% en el de 58 m² y 31,40% en el de 115 m². Estas reducciones de tiempo se logran sin incrementos significativos de costo: el sobrecosto es apenas del 0,40% en el prototipo de 41 m² y 0,52% en el de 58 m², mientras que en el prototipo mayor (115 m²) el steel framing resulta 1,69% más económico.
En un contexto donde la financiación es costosa y la mano de obra escasea, estos números representan una oportunidad concreta para desarrolladores argentinos. Cada día de obra evitado genera ahorros en costos financieros y operativos, mientras que la reducción de dependencia de mano de obra en sitio mitiga el riesgo de retrasos por indisponibilidad de personal.
3. Transformación digital: BIM, Gemelos Digitales e Inteligencia Artificial. La tecnología está redefiniendo cómo se planifican, ejecutan y supervisan proyectos de construcción. Herramientas como Building Information Modelling (BIM), inteligencia artificial y drones están siendo adoptadas por empresas constructoras para simular escenarios de construcción, detectar conflictos de diseño en etapas tempranas y mejorar la colaboración entre stakeholders del proyecto. Sin embargo, la transformación digital también presenta riesgos que deben gestionarse activamente. La inexactitud de datos, las vulnerabilidades de ciberseguridad y las brechas de habilidades en la fuerza laboral pueden crear nuevos desafíos operativos. Expertos recomiendan que las empresas implementen políticas sólidas de gestión de datos, apliquen inteligencia artificial de manera dirigida y establezcan programas de capacitación sobre nuevas herramientas digitales. Para Argentina, la adopción de estas tecnologías es aún incipiente en la mayoría de empresas constructoras pequeñas y medianas, aunque grandes desarrolladores ya lo están explorando.
4. Sostenibilidad ambiental: Demanda creciente de edificios de menor carbono. La presión por reducir la huella de carbono en la construcción proviene de múltiples frentes: gobiernos que endurecen regulaciones ambientales, inversores que demandan proyectos sostenibles y clientes finales que valoran la eficiencia energética. La demanda por estrategias de diseño verde y materiales sostenibles está creciendo aceleradamente. El retrofitting de edificios existentes para mejorar su eficiencia energética y desempeño ambiental se está convirtiendo en una oportunidad importante. El Indice INCOSE también evaluó el desempeño energético de ambos sistemas constructivos. El steel framing demostró un mejor comportamiento en términos de eficiencia energética comparado con la construcción húmeda. Esta característica adquiere relevancia creciente en Argentina, donde la regulación ambiental tiende a endurecerse y donde inversores internacionales demandan proyectos con mejores estándares de sostenibilidad. Para desarrolladores locales, esto significa que la adopción de sistemas como el steel framing no solo ofrece ventajas de tiempo y costo, sino también un diferencial de sostenibilidad que puede ser comercializado hacia inversores y compradores finales.
5. Regulación más estricta: Cumplimiento normativo como ventaja competitiva. Los gobiernos en todo el mundo están fortaleciendo los estándares de seguridad y responsabilidad en construcción. Las regulaciones requieren que se aumente la supervisión técnica y mantengan documentación detallada del proyecto, lo que se conoce como el "golden thread" de información de seguridad. Para cumplir con estos requerimientos, las empresas constructoras están adoptando estrategias como el compromiso temprano con contratistas especializados, procesos de adquisición en dos etapas y procedimientos ampliados de verificación de diseño. Aunque la regulación constructiva argentina aún no ha alcanzado el nivel de exigencia de países desarrollados, la tendencia es clara: mayor control, documentación más rigurosa y verificación más exhaustiva de diseños. Los sistemas de construcción prefabricada como el steel framing presentan una ventaja inherente en este contexto: el control de calidad en fábrica es más riguroso y documentado que en obra, lo que facilita el cumplimiento de normas cada vez más estrictas. Hace poco más de un mes IRAM junto a INCOSE presentaron la norma IRAM 51001-1 “Sistemas constructivos en seco Steel Framing. Parte 1 – Características y requisitos de los materiales componentes”, que establece los requisitos que deben cumplir los materiales componentes del Steel Framing y constituye una herramienta fundamental para promover la estandarización y acompañar la evolución del sector.
A esta norma se le suma la Resolución 236/2024 de la Secretaría de Industria y Comercio de la Nación que establece un Reglamento Técnico que exige la certificación de calidad y seguridad para los perfiles de acero galvanizado utilizados en Steel Framing.




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