Ahorro de agua para un desarrollo sostenible: Cinco claves para optimizar el consumo en edificios
- Maria Calero
- hace 6 días
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Los sistemas de medición y submedición permiten detectar fugas tempranas, reducir desperdicios y mejorar la gestión del agua en edificios.


Por: João Paulo Oliveira es Latin America Digital & Service Growth Director en Johnson Controls.
Para “Miles han vivido sin amor, ninguno sin agua”, escribió el poeta británico W. H. Auden. En un planeta donde el 70% de la superficie está cubierta por agua, pero menos del 1% es apta para consumo humano, esta frase nunca fue más certera. Por eso, gestionar este líquido vital de forma eficiente se ha convertido en un componente central del desarrollo sostenible de las ciudades.
Durante el último siglo, el crecimiento de la población, la industrialización, la urbanización y el cambio climático han acelerado la crisis mundial del agua. Hoy, casi cuatro mil millones de personas viven en condiciones de escasez hídrica, y las proyecciones indican que la demanda global de agua aumentará un 55% para 2050.
El informe “Construir un futuro resiliente al agua para todos, en todas partes: el papel del entorno construido para mitigar la crisis mundial del agua”, elaborado por el World Green Building Council (WorldGBC), identifica al entorno construido como un actor fundamental para enfrentar este desafío. Los edificios y el sector de la construcción, revela el documento, representan alrededor del 15% del uso mundial de agua dulce, y su expansión tendrá un impacto directo en la disponibilidad del recurso. La superficie edificada mundial podría duplicarse para 2060, lo que equivale a construir cada mes una ciudad del tamaño de Nueva York.
Este crecimiento incrementará la presión sobre recursos hídricos finitos y sobre los sistemas energéticos, ya que el ciclo del agua requiere energía para bombeo, tratamiento, desalinización, distribución y gestión de residuos. El WorldGBC advierte que para 2030 podría existir una brecha del 40% entre la oferta y la demanda mundial de agua, lo que refuerza la necesidad de mejorar la eficiencia hídrica en edificios.
Johnson Controls, líder tecnológico global en eficiencia energética, descarbonización, gestión térmica y rendimiento en aplicaciones de misión crítica, destaca la necesidad de mejorar la medición y gestión del consumo de agua en edificios. Oficinas, hospitales, malls, hoteles, centros de datos e industrias utilizan agua de forma constante para sus actividades diarias, y ese consumo influye directamente en los costos operativos y en el uso responsable del recurso. En edificios de gran escala, la medición del agua se ha convertido en una herramienta esencial para gestionar el recurso con mayor precisión. Según explica Reuben Petty, Director de Ventas Digitales en Johnson Controls, los sistemas de medición permiten comprender cómo se utiliza el agua dentro de una instalación, identificar ineficiencias y tomar decisiones informadas para mejorar su uso.
A partir de su experiencia, el especialista identifica cinco claves que explican por qué la medición del agua resulta fundamental para optimizar el consumo en edificios.
1. Control de costos y asignación precisa del consumo: La medición permite identificar y distribuir con mayor precisión el consumo de agua en edificios con múltiples inquilinos o departamentos. Esta visibilidad facilita asignar los costos de forma transparente y fomenta prácticas de ahorro entre los ocupantes. Además, el análisis de datos históricos de consumo permite a los administradores proyectar el uso futuro del agua y planificar presupuestos con mayor exactitud.
2. Gestión de recursos y monitoreo del consumo: Los sistemas de medición ofrecen información detallada sobre los patrones de uso del agua dentro del edificio. Estos datos permiten detectar áreas donde el consumo es excesivo y aplicar medidas específicas de conservación. La submedición y la visualización de datos también ayudan a que los ocupantes conozcan su consumo y adopten prácticas más responsables.
3. Reducción del impacto ambiental y cumplimiento normativo: Al identificar desperdicios y mejorar la gestión del recurso, la medición contribuye a reducir la huella hídrica de los edificios. Al mismo tiempo, facilita el cumplimiento de regulaciones relacionadas con el uso y la conservación del agua, al proporcionar registros claros y verificables del consumo.
4. Mejora del mantenimiento y la operación del edificio: El seguimiento continuo del consumo permite detectar anomalías en etapas tempranas, lo que ayuda a prevenir problemas mayores y reparaciones costosas. La información generada por los sistemas de medición también respalda decisiones sobre mejoras en la infraestructura, como la instalación de accesorios de bajo consumo o la incorporación de sistemas de captación de agua de lluvia.
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5. Detección temprana de fugas: Las fugas visibles u ocultas pueden provocar pérdidas significativas de agua y aumentar los costos operativos. La medición permite establecer una línea base de consumo que facilita identificar desviaciones. Un aumento repentino o sostenido del uso de agua puede indicar la presencia de una fuga. La submedición por áreas permite localizar el problema con mayor precisión, y algunos sistemas avanzados incorporan algoritmos capaces de analizar datos en tiempo real y generar alertas ante patrones inusuales de consumo.
La medición del agua desempeña un papel central en la operación eficiente y sostenible de los edificios de gran escala. Proporciona información detallada sobre los patrones de consumo y facilita la detección temprana de fugas. Adoptar sistemas de medición e implementar estrategias de eficiencia hídrica en edificios permite a propietarios y administradores reducir costos operativos, disminuir el impacto ambiental y mejorar la eficiencia de sus instalaciones a largo plazo.




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