Diseño, paisaje e infraestructura turística impulsan la experiencia de verano en la Riviera Pacífica panameña
- Manuel Robles Quintero

- hace 4 horas
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El desarrollo de infraestructuras hoteleras apuesta por la integración entre diseño, naturaleza y experiencia del visitante.

La Riviera Pacífica de Panamá consolida su posicionamiento como destino turístico durante la temporada de verano, apoyada en el desarrollo de infraestructuras hoteleras que integran diseño, paisaje y funcionalidad. En el Arco Seco panameño, una región reconocida por su clima, entorno natural y conectividad, los proyectos turísticos apuestan por espacios abiertos, integración con el entorno y experiencias al aire libre.
Ubicado frente al océano Pacífico, el complejo Grand Decameron Panamá, A Trademark All Inclusive, se inserta en este contexto como un desarrollo hotelero que prioriza la relación entre arquitectura y naturaleza. El diseño del resort aprovecha la topografía del terreno y los jardines tropicales para articular áreas comunes amplias, circulación fluida y acceso directo a la playa, favoreciendo la convivencia y el descanso en un entorno natural controlado.
Durante la temporada de verano, los espacios exteriores —playas, piscinas y zonas recreativas— se convierten en el eje central de la experiencia. Estas áreas, concebidas como puntos de encuentro, permiten el desarrollo de actividades deportivas, recreativas y sociales, evidenciando la importancia del diseño de áreas comunes en proyectos turísticos de gran escala.
La infraestructura del complejo también contempla espacios multifuncionales pensados para distintos perfiles de visitantes. Zonas familiares, áreas infantiles y espacios de recreación para adultos se distribuyen de forma estratégica, permitiendo una convivencia equilibrada sin afectar la experiencia de descanso. Este enfoque responde a una tendencia creciente en el diseño hotelero, donde la segmentación de espacios mejora la experiencia del usuario.
En términos de identidad y contexto, el proyecto incorpora elementos que conectan al visitante con la cultura local. A través de actividades culturales, música y experiencias compartidas, el diseño del programa turístico se articula con el entorno social, reforzando el vínculo entre la infraestructura construida y la identidad del destino.
La propuesta se complementa con una oferta gastronómica distribuida en ocho restaurantes, integrados al conjunto arquitectónico del hotel. Estos espacios combinan diseño funcional y apertura visual, priorizando ingredientes locales y una experiencia culinaria alineada con el concepto del destino.
Con seis piscinas al aire libre, áreas deportivas, cine exterior, gimnasio, discoteca, parque infantil y zonas de entretenimiento nocturno, el Grand Decameron Panamá refleja cómo el diseño y la planificación de infraestructuras turísticas juegan un rol clave en el fortalecimiento de la oferta turística del Pacífico panameño. Una propuesta donde arquitectura, paisaje y experiencia convergen para responder a las nuevas demandas del turismo contemporáneo.




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