Firmas de arquitectura de talla mundial compiten por redefinir el futuro del aeropuerto Washington Dulles
- Manuel Robles Quintero
- hace 2 minutos
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El llamado del Departamento de Transporte impulsa visiones contemporáneas para uno de los aeropuertos más emblemáticos de Estados Unidos.

El futuro del Aeropuerto Internacional Washington Dulles se ha convertido en un nuevo escenario de debate arquitectónico, político y patrimonial, luego de que varios estudios de arquitectura de reconocimiento internacional presentaran propuestas preliminares para rediseñar o ampliar su terminal principal, en respuesta a una solicitud de información emitida por el Departamento de Transporte de Estados Unidos (DOT).
Entre las firmas que respondieron al llamado figuran Zaha Hadid Architects, Grimshaw, AECOM, Adjaye Associates y Bermello Ajamil & Partners, quienes plantearon distintas visiones para modernizar uno de los aeropuertos más emblemáticos —y controvertidos— del país. La iniciativa surge tras reiteradas críticas del presidente Donald Trump, quien ha calificado a Dulles como un aeropuerto “mal diseñado” e inadecuado para la capital estadounidense.

Aunque la solicitud del DOT, publicada a inicios de diciembre de 2025, no menciona explícitamente el nombre de una nueva terminal, algunas propuestas hacen referencia directa a una posible “Terminal Donald J. Trump”. En particular, el estudio Bermello Ajamil & Partners, en colaboración con Zaha Hadid Architects, presentó representaciones detalladas que anclan una nueva terminal a la estructura existente del aeropuerto.
Desde Londres, Grimshaw, en conjunto con la empresa de infraestructura Ferrovial, propuso una terminal de carácter contemporáneo, marcada por una amplia cubierta en forma de acordeón y un plan maestro que reorganiza edificios clave del complejo aeroportuario, incluido el estacionamiento. Otras firmas, como AECOM y Adjaye Associates, presentaron propuestas conceptuales basadas en texto, sin nuevas representaciones visuales.

El proyecto, sin embargo, ha reactivado una fuerte controversia en torno a la preservación del valor histórico del aeropuerto. La terminal principal de Washington Dulles fue diseñada en 1962 por Eero Saarinen, uno de los arquitectos más influyentes del siglo XX, y es considerada una obra icónica de la arquitectura moderna. Grupos de defensa del patrimonio han expresado “graves preocupaciones” ante cualquier intervención que implique modificaciones sustanciales o la demolición de la estructura original.

Si bien la solicitud del DOT no exige la conservación total del edificio de Saarinen, sí deja abierta la posibilidad de integrar parcial o totalmente la terminal histórica a una nueva infraestructura. En esa línea, tanto las propuestas de Grimshaw y Ferrovial como las de Bermello Ajamil & Partners y Zaha Hadid Architects contemplan preservar el edificio original y reconvertirlo en un espacio VIP o de uso complementario.
La propuesta de AECOM, por su parte, sugiere transformar la terminal Saarinen en un centro de ingresos comerciales, alejándola de una función operativa para la cual, según el estudio, ya no responde a las necesidades actuales del aeropuerto.

El debate también se enmarca en la orden ejecutiva impulsada por Trump para “embellecer los edificios federales”, citada explícitamente en la RFI del DOT. No obstante, las propuestas presentadas apuestan por lenguajes arquitectónicos claramente contemporáneos, que contrastan con el modernismo expresivo de la terminal original.
El Departamento de Transporte no ha emitido comentarios oficiales tras el cierre del plazo para presentar propuestas. Mientras tanto, el futuro de Washington Dulles se perfila como una discusión clave sobre cómo equilibrar modernización, eficiencia operativa y preservación del patrimonio arquitectónico en una de las principales puertas de entrada a Estados Unidos.
