Energía nuclear gana terreno en América Latina ante debate sobre seguridad energética
- Manuel Robles Quintero
- hace 8 horas
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Director del OIEA destaca en Panamá el interés regional por reactores modulares y financiamiento multilateral para impulsar nuevos proyectos.

En medio de un escenario global marcado por tensiones geopolíticas, transición energética y creciente demanda eléctrica por la digitalización, la energía nuclear vuelve a posicionarse en la agenda internacional. América Latina y el Caribe no son ajenos a esta discusión, especialmente cuando el crecimiento económico depende cada vez más de una matriz energética estable y sostenible.
Durante el Foro Económico Internacional celebrado en Panamá, el Director General del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, aseguró que la región vive un “fuertísimo retorno o interés por la energía nuclear”, en un contexto donde la seguridad energética se ha convertido en un tema estratégico.

“El debate energético es central; sin energía no hay actividad económica ni desarrollo”, afirmó Grossi, al subrayar que la discusión ya no es únicamente técnica, sino también geopolítica. Recordó que conflictos como el de Rusia y Ucrania obligaron a Europa a redimensionar su generación energética, acelerando la búsqueda de fuentes confiables y limpias.
Grossi explicó que, aunque la energía nuclear representa alrededor del 10% de la generación eléctrica global, aporta el 30% de las energías limpias en el mundo y hasta el 50% en Europa. “Es una energía que, además de no afectar el clima, ofrece previsibilidad y permanencia, factores muy valorados hoy”, sostuvo.
El titular del OIEA enfatizó que el debate energético debe abordarse sin “a prioris ideológicos”, destacando que las energías renovables, aunque fundamentales, son intermitentes y requieren respaldo de fuentes de base como el gas o la energía nuclear. En ese sentido, mencionó el crecimiento sostenido de esta tecnología en China, India, Rusia, Europa, Estados Unidos y Canadá.
En América Latina, actualmente solo Brasil, Argentina y México producen energía nuclear. Sin embargo, Grossi reveló que existe un interés creciente en otros países. Paraguay, Bolivia, Perú, Ecuador y Colombia han iniciado acercamientos formales con el OIEA, y también se ha manifestado interés en Panamá, Mesoamérica y El Salvador para desarrollar capacidades técnicas y planificación a futuro.

Uno de los factores que impulsa este renovado interés es el avance tecnológico. Grossi destacó el desarrollo de los reactores modulares pequeños (SMR), una alternativa más flexible frente a las grandes plantas tradicionales. “Esta tecnología basada en la modularidad (…) puede generar respuestas energéticas interesantes para países medianos y pequeños”, explicó, al señalar que algunos modelos pueden ser del tamaño de un contenedor.
El financiamiento es otro elemento clave. Grossi calificó como “pionero” el rol de la CAF, primer banco de desarrollo en invertir en proyectos de energía nuclear, y anunció la firma de memorandos de entendimiento con la entidad para facilitar recursos en la región. También mencionó avances con el Banco Mundial, el Banco Asiático de Desarrollo y otras instituciones financieras.
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Finalmente, el director del OIEA vinculó el resurgimiento nuclear con la economía digital. “En un mundo donde las economías se digitalizan, los centros de datos exigen energía nuclear porque no se detiene nunca y no depende del clima”, indicó, señalando que grandes empresas tecnológicas como Microsoft, Google y OpenAI están firmando contratos con compañías nucleares.
“Lo que justifica mi presencia hoy aquí en Panamá es decir que esta fuente de energía puede tener su lugar en el desarrollo económico de América Latina y el Caribe”, concluyó Grossi, al invitar a la región a mirar sin prejuicios una alternativa que, según afirmó, combina seguridad, sostenibilidad y estabilidad de largo plazo.
