Sostenibilidad y resiliencia en infraestructura pública
Además de cumplir con sus funciones institucionales, el Poder Judicial de Puntarenas busca ofrecer espacios inclusivos y accesibles, con ambientes acogedores y una relación más cercana con los ciudadanos. Su capacidad para funcionar como un espacio seguro durante situaciones de emergencia fortalece su aporte a la comunidad.

La sostenibilidad aplicada a la infraestructura pública comienza a trascender la reducción del impacto ambiental para incorporar también eficiencia operativa, resiliencia climática, accesibilidad y bienestar para las comunidades. Un ejemplo de esta evolución es el proyecto del Poder Judicial de Puntarenas, en El Roble, Costa Rica, concebido como un complejo centralizado que busca transformar tanto el funcionamiento institucional como la experiencia de quienes utilizan sus instalaciones.
Con un área construida de 34.000 m², el proyecto reúne en un solo complejo distintas dependencias que anteriormente se encontraban distribuidas en diferentes edificios. El inmueble alberga áreas administrativas, salas de juicio, oficinas para jueces, tribunales de familia, tribunales penales y la Defensa Pública.
De acuerdo con Fabiola Sánchez, líder regional de Sostenibilidad de Gensler Latinoamérica, la consolidación de estas funciones permite mejorar la coordinación interna y la eficiencia operativa, al tiempo que facilita el acceso de los ciudadanos a los servicios judiciales. "Más que un nuevo edificio, el proyecto representa una transformación en la forma de brindar el servicio judicial", señala Sánchez.
El proyecto fue desarrollado por un consorcio conformado por Gensler, IECA y AYD, cuya participación permitió integrar aspectos arquitectónicos, técnicos y de ingeniería para responder a las necesidades del Poder Judicial y a las condiciones ambientales y sociales de Puntarenas.
Fue concebido bajo un enfoque integral de sostenibilidad y obtuvo la certificación LEED Silver. Las estrategias incorporadas abarcan distintas etapas y sistemas del proyecto, desde el uso eficiente de los recursos hasta la generación de energía y la movilidad sostenible.
Entre las medidas implementadas destacan la reutilización y el tratamiento de aguas residuales, paneles fotovoltaicos, sistemas HVAC de alta eficiencia energética, estaciones de carga para vehículos eléctricos y estacionamientos para bicicletas. También se incorporaron accesorios de plomería de bajo consumo, materiales con atributos ambientales responsables y un sistema integral para la gestión y separación de residuos.
Más que considerar estas soluciones como elementos independientes, el proyecto buscó integrarlas dentro de una estrategia de desempeño integral. "Desde nuestra perspectiva, la sostenibilidad no es una suma de soluciones específicas, sino un criterio que orienta las decisiones de diseño desde las primeras etapas del proyecto para equilibrar eficiencia, resiliencia, bienestar y operación a largo plazo", explica Sánchez.
Las estrategias implementadas permitieron alcanzar resultados medibles. Entre ellos destaca una reducción del 60 % en el consumo de agua destinada al riego exterior, además de la obtención de la certificación LEED Silver por el desempeño ambiental del edificio. Estas medidas también contribuyen a mejorar la eficiencia operativa y reducir los costos asociados a la operación del inmueble.
Uno de los aspectos que diferencia al proyecto es que la sostenibilidad se vincula directamente con la resiliencia frente a eventos climáticos. La ubicación en Puntarenas plantea desafíos asociados a las condiciones ambientales, los cuales fueron considerados desde la concepción del edificio.
El inmueble fue diseñado para responder al riesgo de inundaciones y mantener la continuidad de un servicio esencial incluso durante eventos extremos. Esta característica adquiere especial relevancia en un contexto en el que la infraestructura pública debe estar preparada no solo para operar bajo condiciones normales, sino también para responder en escenarios de emergencia.
Para Sánchez, esta relación entre sostenibilidad y resiliencia es cada vez más relevante. "En un contexto donde los eventos climáticos son cada vez más frecuentes, la resiliencia deja de ser un atributo adicional para convertirse en un componente esencial de la sostenibilidad", afirma.
La propuesta del Poder Judicial de Puntarenas plantea que la sostenibilidad en los edificios institucionales puede generar beneficios que van más allá del desempeño ambiental. La centralización de servicios, la eficiencia de los sistemas, la accesibilidad y la preparación frente a eventos extremos forman parte de una misma estrategia para desarrollar infraestructura con mayor valor social y operativo.
La experiencia apunta hacia una nueva generación de infraestructura institucional, en la que los edificios públicos no solo deben responder a las necesidades funcionales actuales, sino también estar preparados para los escenarios del futuro. "Este tipo de proyectos anticipa la evolución de la infraestructura institucional: edificios que no solo reducen su impacto ambiental, sino que también fortalecen la capacidad de las comunidades para enfrentar los desafíos futuros y generar un valor duradero para las personas", concluye Sánchez.




Comentarios